Puedo pedir y pido

Carta a la izquierda

Buenos Aires, 27 de junio de 2016

Viendo el panorama político español, el resultado de las elecciones de Diciembre de 2015 y las de ayer, y reflexionando acerca del futuro incierto que se presenta de nuevo delante de los españoles, siento la necesidad de hacer una petición. No soy nadie especial, solo una ciudadana que ama su país y se duele de verlo fraccionado y gobernado por saqueadores a sueldo. Así que ahí va, no pierdo nada por intentarlo.

Esta petición se dirige a los partidos de, llamémosle izquierda, progresista, rojo, morado, naranja, verde o lo que quieras, que tienen la oportunidad de pactar y gobernar España. Entiendo que la tarea es sumamente complicada, pero hay que hacerla. Es más, yo diría que es vuestro trabajo llegar a un acuerdo y sacar a España de este pozo miserable en el que está metida. Y hacerlo ya. España necesita de vuestro esfuerzo para continuar con la Transición y volver a posicionarnos donde estábamos antes de la Guerra, la Dictadura y un largo etcétera. Imagino que esto no os gustará oírlo, pero esto, la Historia de España, no va de vosotros, va de los españoles que queremos vivir EN España y trabajar PARA España para poder ofrecer a nuestros HIJOS al menos lo que nosotros tuvimos y con suerte, algo MÁS. Y si sigue gobernando un grupo de personas que demuestra sistemáticamente su carácter de lazarillo, no vamos a llegar, y nos vamos a tener que marchar con gran tristeza, o nos vamos a tener que quedar fuera los que nos hemos ido ya.

Yo quiero volver, y por eso escribo esta carta. Quiero volver al país que vio nacer a Picasso, Dalí y Buñuel, que llenó Madrid de luces de bohemia, y que cultivó la mente que creó al Quijote y dio luz al Bulli.

Yo quiero volver, y por eso escribo esta carta. Quiero volver al país que vio nacer a Picasso, Dalí y Buñuel, que llenó Madrid de luces de bohemia, y que cultivó la mente que creó al Quijote y dio luz al Bulli. Quiero ser parte de los que se dejan la piel por ver a España crecer y brillar con una cultura que te vuela la mente. Quiero ver como España se llena de placas solares y molinos de viento y se pone a la cabeza de la energía que permitirá vivir en un mundo menos contaminante. Quiero poder llevar a mi hijo a la escuela pública, como yo fui, y disfrutar de aulas que no estén masificadas, de maestros que están incentivados y hacen un buen trabajo. Quiero poder ir al médico si algo no va bien y estar tranquila con el diagnóstico, sabiendo que mis impuestos están destinados a asegurar que así sea. Quiero leer que los científicos españoles están en las Universidades españolas y no las extranjeras. Quiero creer que es posible que el trabajo cualificado se pague como se merece y que nadie tiene que depender de becas para poder pagar los libros de la escuela, y que esas becas se destinan a aquellos que realmente las necesitan. Quiero tener más hijos sin preguntarme si mi madre o mi suegra podrá cuidarlos, porque mi jornada me permitirá ir a buscarlos a la escuela. Quiero, quiero, quiero, quiero la España que antes era y la que me dijeron que podría ser – y ahora no es porque se administró mal, se bloqueó la cultura, se parcheó la economía y otro sinfín de dolorosas verdades.

Muchos somos los escépticos, los desilusionados con los resultados de ayer. Sí, el voto se ha dividido, ¡pero esto ya ha pasado! ¡No es el fin! ¡Vamos! Es el principio de algo nuevo. Y los que llevan más tiempo deben estar abiertos, así como los nuevos deben escuchar, porque no todo se puede hacer a la vez. Pero algo sí se puede hacer. Algo se puede. Algo se debe.

Así es que espero, que ruego, que clamo al cielo, para que la prensa un día pronto me sorprenda con la noticia, con un giro en los acontecimientos, con un pacto que saque a España de la ruina cultural, deuda y empanamiento general en el que estamos. Ya sé que es mucho el trabajo, pero yo tengo esperanza y fe de que vuestras palabras no se las llevará el viento. De que lo que decís que haréis es sincero. Y de que podéis establecer un orden y un plan para llevarlo adelante.

Todos los que os hemos votado tenemos sentido común y entendemos más o menos cómo funciona esto, así que no tratéis de engañarnos ni distraernos con más jugadas que al final tienen más que ver con ego que con la realidad política. Me da igual quien salga presidente, y creo que a muchos también, mientras sea la palanca que efectúe el cambio. Solo va a estar unos años, máximo ocho, y yo pretendo vivir algunos cincuenta más, así que será uno más de la lista de presidentes que mis hijos tendrán que estudiar, si es que hicisteis bien el trabajo. Así que, por favor, no hagáis de esto algo personal, es mucho más grande que vosotros, pero tenéis la oportunidad de firmarlo y ejecutarlo.

España es muy diversa, es muy rica en paisajes y culturas, es espectacular y divertida, así como llena de personas inteligentes, generosas y esforzadas. ¿Podréis ser su reflejo? ¿O qué haréis? ¿Nada? Sois mejores que eso, yo creo que sí.

España es muy diversa, es muy rica en paisajes y culturas, es espectacular y divertida, así como llena de personas inteligentes, generosas y esforzadas. ¿Podréis ser su reflejo? ¿O qué haréis? ¿Nada? Sois mejores que eso, yo creo que sí.

Estamos a tiempo. Estáis a tiempo. Es hora de sentarse y llegar a acuerdos. De establecer prioridades. La Historia de los españoles necesita que hagáis vuestro trabajo y levantéis el manto de oscuridad en el que estamos inmersos. Hay tanta luz esperando… Sería muy triste no intentarlo.

Gracias por vuestro tiempo.

Elisabet Sánchez Blake