Emprendedora #6: Betiana Aguirre

¡Hola! Esta entrevista se ha hecho esperar, pero estoy muy contenta con el resultado. La culpa es mía porque no sabía crear un pase de diapositivas para el blog, pero aprendí y podéis ver el resultado al final de la entrevista, ¡punto para mí! Ahora a lo que importa.

Betiana es una chica encantadora, llena de energía creativa y buen rollo (*copada, para los argentinos). Nos conocemos desde hace años porque es parte de mi familia política y siempre es divertido estar juntas. El año pasado, cuando me quedé embarazada, le pedí si nos podía hacer algunas fotos que me ayudasen a guardar ese momento tan único en la memoria, y menos mal, porque son unas fotos preciosas. Betiana lleva varios años estudiando fotografía a la par que arquitectura, y recientemente, junto a su hermano Samuel, han arrancado Bé Virulé, un emprendimiento que brinda servicios de foto, video, diseño en papel y también online.

Elisabet Sánchez: Bé Virulé es un nombre muy curioso, ¿de dónde viene?

Betiana Aguirre: La realidad es que soy muy mala pensando nombres. Hice una búsqueda intensiva de sinónimos, definiciones y demás, y me encontré con la palabra Virulé, un término que se usaba antes para llamar a las medias (calcetines para vos) arrolladas, dobladas. Después se empezó a usar para describir algo descuidado, desordenado.

Foto de Bé Virulé
Foto de Bé Virulé

La primera imagen que se me vino a la cabeza cuando leí “media arrollada”, más allá de su significado real, fue verme a mí en pleno invierno con un jogging largo que usaba de pijama; las medias largas iban, claramente, con ese frío olavarriense, por encima del jogging; y por último seguía el consejo de mi madre de planchar la cama para que estuviera bien calentita, y así me metía a dormir. El mismo estilo era y es usado para andar “por casa” con el calzado especial: ojotas (*chanclas), herencia genética de la tía Cristina seguramente (anécdota familiar 🙂. Así fue como esta palabra me trajo lindos recuerdos y me divirtió mucho.

En un inicio todo arrancó con la idea de hacer una página donde solo iba a subir algunas de mis fotos. Todavía no teníamos pensado en hacer nada en conjunto con Samuel, mi hermano, así que la palabra Be sale de mi nombre; un sobrenombre que no me dicen normalmente, pero me gusta. Así quedó: Bé Virulé.

ES: Nada como una buena historia para un buen nombre, ¡gracias por compartirla! Queda pendiente el tema de las chanclas con calcetines (ojotas con medias), ¡creo que no hay cosa más incómoda para el pie y para la vista! 😛 Cambiando de tema. Eres recibida en Arquitectura, ¿cómo ha sido tu camino desde ahí hacia la fotografía?

BA: Empecé a interesarme más en la fotografía mientras estudiaba en La Plata. Me gustaba más que nada fotografiar a las personas, más que las cosas o el paisaje, a las personas o a las historias, quizá. Creo que en una foto se puede ver una historia, o por lo menos podemos inventarnos una historia, es divertido.

Otra de las cosas que me atrajo a la fotografía fue toda la mística en la antigua forma de revelar. No tenía nada en claro, pero la semi-oscuridad de un cuarto, las fotos en líquidos, otras colgadas en un cordel -imagen muy de película-, me volvía loca. Me encanta investigar las cosas y mandarme mil cagadas, y después hacerme la que las soluciono, aunque pocas veces ocurra, jaja. Claramente era una imagen un tanto ficticia porque ya en ese momento usábamos cámaras digitales. Pero igualmente todo eso que, de cierta forma acompaña la fotografía, me atrapaba un montón.

El cuarto año de facultad arranqué un curso básico con Emmanuel Frezzotti, un fotógrafo muy copado que creo que ama enseñar, o por lo menos, creo que lo hace muy bien. Así que di con el curso justo, porque me metió muchas ganas.

ES: Esa imagen del cuarto de revelado tiene su atractivo, desde luego. Y tienes toda la razón, nada como un buen profesor para engancharse a lo que sea. Me alegro de que así fuera, porque talento tienes a raudales. Por cierto, ¿qué cosas te inspiran? ¿Hay algún lugar o momento de tu vida que recuerdes como muy inspirador?

Proscenio por Bé Virulé
Foto de Bé Virulé 2015

BA: Me encanta más que nada la foto espontánea. La foto en la que los fotografiados no se enteran de nada, o están en otra – y eso mismo me da más ganas. Me pasa mucho por ejemplo cuando estoy sacando fotos en un teatro, que muchas veces siento que hay una energía zarpada (muy fuerte): te llega, te extasiás de energía, y te deja de importar cualquier cosa que te rodea.

No recuerdo un momento inspirador específico, pero sí fotos poco inspiradoras. Cuando era más chica hicimos un viaje con la familia. Mis viejos tenían una cámara digital, así que me la pasé todo el viaje sacando fotos. Visitamos las ruinas jesuíticas; saqué fotos a todas las placas explicativas que me cruzaba: 200 fotos que eran una porquería. Ahí me di cuenta que claramente había mirado muy, muy mal, así que empecé a mirar un poco diferente. No sé si mejor o peor, pero diferente por lo menos.

ES: Los errores son grandes aliados a la hora de aprender, ¿verdad? Qué buena reflexión. ¿A qué desafíos te enfrentas como emprendedora y qué estrategias usas para enfrentarlos?

BA: Soy una persona pésima para las estrategias, muy mala. La mayoría de las estrategias que planteo, no las cumplo, o las sigo muy por arriba. Así que, más que estrategias, voy aprendiendo de a poco e intento superar esos desafíos aprendiendo. Mil veces nos pasa de decir: “Bueno, para la próxima ya sabemos”.

ES: Gracias por tu sinceridad. Es alentador saber que no soy la única que se equivoca y anda esquivando mil obstáculos inesperados por falta de un buen plan, ¡cómo te entiendo! Pero hay que seguir soñando, ¿no? Algún día seré más eficiente, jaja. Como guionista, yo sueño con ganar un Oscar algún día, ¿tienes algún sueño que te gustaría cumplir como fotógrafa?

BA: Espero que nos invites para que filmemos tu cara de felicidad, jaja.

ES: ¡Por supuesto!

BA: No sé si sueños, pero sí varios proyectos que incluyen fotografía que me encantaría concretar. A veces imagino mil cosas, y después por tiempo u otros motivos las cuelgo. Si tuviera que elegir una, me gusta mucho la fotografía documental. Creo que por ahí van muchas de esas ideas.

Foto de Bé Virulé
Foto de Bé Virulé

ES: Recuerdo que surgió el tema de la fotografía documental cuando planteamos ideas para la sesión de embarazo que nos hiciste en diciembre. No puedo estar más contenta con el resultado, gracias otra vez, y sí, por favor, ¡sigue por ahí, se te da genial!

Tengo curiosidad por saber, trabajas principalmente en Buenos Aires, pero ¿estarías dispuesta a viajar a otros lugares?

BA: Soy la típica persona que se cansa de decir que ama viajar, y la realidad es que lo hago muy poco. Pero claro, sí, estoy dispuesta.

ES: Nunca se sabe, hay que estar preparado. Y en el día a día, ¿tienes alguna rutina que te ayude a concentrarte? ¿Y para desconectar?

BA: Rutina que me ayude a concentrarme, no. Me pongo y me voy enganchando y concentrando a medida que me meto con lo que estoy haciendo. La actividad física es algo que me desconecta mucho, cosa que extraño últimamente. Muchas veces necesito salir, estar afuera. Y otras sale mirar series. Ahora empezó Games of Thrones así que ¡bienvenida la desconexión!

ES: Súper de acuerdo, ejercicio y series, ¡lo mejor! ¡Muchas, muuuchas gracias! Para terminar, cuéntanos dónde podemos seguir tus trabajos y contactar contigo.

BA: Pueden chusmear los laburos (*cotillear los trabajos) que hacemos en la página web: www.bevirule.com , en Facebook: Bé Virulé, o en Instagram: bevirule.

ES: ¡Genial! Como regalo final, acá van unas fotos de la sesión de embarazo que nos sacó Betiana a Ezequiel y a mí a tan solo 4 días de dar a luz… <3