Mis enemigos

Domingo. Hace buen día, nublado, pero buena temperatura. Hemos estado una semana de descanso en Olavarría con la familia, disfrutando de la visita especial de mi suegra, Miriam. Han sido unos días súper relajados y de muchas harinas 🙂 ¡Se come muy bien en esta familia! Ahora toca volver a la “normalidad”, el silencio, la rutina. Y a ese bajón sumarle el dolor de la despedida… Nunca es fácil decir adiós, así que decimos hasta pronto tratando de no oír el crujir del corazón que una vez más se fractura.

Ese “pronto” tiene fecha concreta, gracias a Dios. En tres meses, si Dios quiere, nos volveremos a ver. Así que reúno fuerzas para poder hablar de algo que enfrento desde que partí de España, y con especial esfuerzo desde que fui mamá (así aprovecho y hago un poco de catarsis, que siempre viene bien). Quizá a otras mamás y papás les suenen… Los he bautizado:

Mis enemigos cotidianos.

Uno: el cansancio. Todo el mundo pregunta “¿duerme bien el bebé?”, ¿soy la única que no sabe cómo contestar esta pregunta? Veamos, para ser un bebé de casi 4 meses, sí, duerme bastante. Pero no, no duerme toda la noche del tirón (10-12 horas). Con suerte se despierta dos veces. Sin suerte se despierta cuatro, cinco, seis… Así que un gran porcentaje de mis días me levanto de la cama con dolor de cabeza, a rastras y siguiendo el rastro del café cual perro policía. El cansancio es agotador en sí mismo, me nubla la capacidad de raciocinio, trastoca mis emociones, a veces estoy tan cansada que ¡me canso de mí misma! Entonces empieza la guerra, y yo lucho con café, frutas, mate, chocolate, té, galletas, un poco de aire fresco, una buena ducha… Agradezco infinito que no tengo que salir corriendo a un trabajo a tratar de ser persona humana eficiente, pero aún así los días en casa se me hacen largos, muy largos y… tristes. Para qué mentir, es así. No me hago ningún favor ocultando que junto a los días de felicidad llegan otros tantos complicados y duros de llevar. Pero no me rindo; lucho. Y tú que lees eres parte de mis armas para seguir, así que gracias por estar ahí. <3

Dos: la soledad. El otro día leía el post de otra madre que hablaba de ello; cómo se agradece la presencia de otro ser humano adulto con el que tener una conversación, aunque tenga al bebé en brazos y le esté meciendo, aunque esté agotada – estar con alguien hace que el día tenga otro color. La rutina de los primeros meses de un bebé es pesada, demanda atención constante, y encima soy nueva, así que no sé cómo solucionar todo a la primera y es frustrante. Para empeorarlo, no tengo cerca a mi madre para que venga un rato, ni a mi suegra, ni a mis hermanas o cuñadas. Las semanas que han estado de visita han sido TAN buenas para mí que ahora que no están, gulp, se hace todo muy pesado… Ya de por sí, a mí me cuesta este tema, por lo que organizo las semanas para tratar de salir y estar con gente el máximo posible, o que vengan a casa. No tengo problema con estar sola algunas tardes, pero estar sola todas las tardes, luchando con el enemigo número uno, especialmente si está nublado y hace frío, y la casa está sucia… en fin, se me hace muy cuesta arriba. Así que lucho: hago skypes, escapadas a casas de amigas, hago los recados, y antes iba al gimnasio – ¡al que no veo la hora de volver! Todo siempre con Jean Luca, que a veces está contento y a veces no tanto, pero así es, la vida ha cambiado. Hay que seguir caminando.

Tres: falta de perspectiva. De esto hablé más extensamente en otro post, Los días en los que no pasa nada. Sigo luchando, no es fácil rendirse ante el hecho de que han pasado cuatro meses y no tengo ningún proyecto en marcha, y que el mundo sigue, y que eso no significa que esté echando mi vida a perder. No hago más que pensar en que a mi alrededor debe haber muchísimas mujeres viviendo lo mismo que yo, en silencio, y cómo me gustaría conectar con ellas, en vivo, en carne y hueso… pero no sé cómo hacerlo. Si alguien tiene alguna idea, ¡por favor que me la diga!

branch2 peq

Ésos son los principales enemigos, son escurridizos, casi invisibles, hay que estar alerta para bloquearles la entrada a ellos y sus amigas “las consecuencias”… jeje Y levantar un buen grito de guerra con una sonrisa en la cara: ¡No me vencerán! ¡Voy a tomar otro café! ¡Voy a pedir un abrazo a una desconocida (o mejor a mi marido ;)! ¡Y voy a escribir en el blog! Para que así, cuando Jean Luca abra los ojos después de su siesta, yo pueda estar ahí 100% para él, para nosotros, para este momento irrepetible, para abrazarle y jugar a descubrir el mundo, y ayudarle a desarrollar sus propias estrategias de lucha contra los enemigos que vendrán a arruinar lo que Dios nos ha dado con tanto mimo.

Ánimo mamás, ánimo emigrantes, ánimo a todos los que luchan. Aquí estamos para luchar juntas.

Un abrazo –

7 thoughts on “Mis enemigos

  1. Mucho ánimo!! Es duro no dormir más de tres o cuatro horas del tirón, no saber con certeza si lo estás haciendo bien, sentir que el mundo gira sin tenernos en cuenta, que la gente sigue con su vida normal mientras tú ya no te acuerdas de lo que era normal.
    Sin embargo, esas duchas se disfrutan más, las visitas también, y si el peque ya tiene cuatro meses dentro de nada empieza a interactuar y es muuucho más divertido, cuando sientas esa mirada, sonrisa o gesto que ya hace conscientemente y dedicados solo a ti.
    Es duro, pero es infinitamente reconfortante, divertido y asombroso acompañarles a diario en su
    descubrimiento personal del mundo que les rodea y compartir sus ‘primeras veces’.
    Los enemigos son fuertes y numerosos, pero como ya has dicho no estás sola y tenemos un Dios muuy grande que nos da fuerzas, sabiduría y hasta energía cuando creemos que ya no podemos más.
    Un abrazo!
    Pd. Siento haberme enrollado tanto 🙂

    1. Síii, gracias por los ánimos y sinceridad. Enróllate todo lo que quieras, estoy encantada de compartir contigo el ratito. Un abrazo grande

  2. Well said Elisabet! Thanks for sharing in such a clear way the challenges of being a new mom in a land far from “home.” I look back now at that time and realise how much of my character was formed in and by the struggle. Your blogging is a great way to fight your “enemies” and is also a great gift to those who need to hear these words as well. Thanks for sharing! And keep up the good fight 😉

  3. Un abrazo gigante desde aquí! Espero que te llegue bien fuerte!
    Toda la fuerza del mundo en esta nueva etapa. Eres grande Elisabet!
    A buscar la felicidad día a día, tú y todos.
    Es verdad que es duro pero con tu ayuda, con esa inteligencia que siempre te ha definido y que taaaaan bien nos demuestras en tus post, es un poco más fácil. Me encanta leerte

    Muchos besos!

  4. No había tenido la oportunidad de leer este post,me ha encantado y me siento muy identificada en este momento!! Muchísimas gracias por compartir tus experiencias y ponerle un poquito de perspectiva para que así las demás podamos reflexionar y encontrar soluciones.
    Un abrazo amiga!!!

Comments are closed.