Emprendedora #1: Silvia Pérez Martínez

Arranco esta sección de entrevistas con una mujer valiente y emprendedora, que además sabe un montón sobre sexo. Vale, ahora ya tengo vuestra atención… jeje Silvia es Terapeuta sexual y de pareja, y también resulta ser una muy buena amiga mía. No me enrollo más, vamos a las preguntas.

Elisabet Sánchez: Primero, estoy tan segura de que nos ha encantado esta entrevista, por favor déjanos tus miguitas para poder seguirte el rastro (email, twitter, web…).

Silvia Pérez: Web www.conociendonos.es / Email info@conociendonos.es / Twitter @conociendoweb / Facebook Conociéndonos-Silvia Pérez. Ale ahí tienes toda la retahíla, y yo que era de la era de la cartulina…

ES: ¿A qué te dedicas cuando quieres disfrutar la vida?

SP: ¡Pues me dices la palabra disfrutar y lo primero que me viene a la cabeza es bailar!! Pero bueno, en general salir, reírme, me encanta el teatro, y cualquier plan friki en plan “vamos a este sitio que te dan una charla tipo TED mientras te hacen la manicura con pintauñas ecológicos” o “crea tu propio vaso y bebe el té que te pidas en él” cosas así.

ES: Y para sentirte realizada, ¿qué ocupa tu tiempo?

SP: Trabajo en mi proyecto, me encanta. Busco información, apunto ideas, escribo artículos, veo documentales con diferentes puntos de vista sobre el mismo tema, leo y leo sobre cualquier cosa que tenga que ver con sexualidad, analizo y creo.

ES: ¿Qué te hizo lanzarte a esta aventura profesional?

SP: Lo de ponerme por libre fue una cuestión de supervivencia ante la precariedad laboral que hay en el sector de la educación. Me di cuenta de que estaba haciendo malabares para “vender” mi CV, teniendo muchos minijobs para llegar a un sueldo “completo”  (vamos a dejar la charla que sería un sueldo digno para otro día) y sacrificando vacaciones para poder comer todos los meses (excentricidades que tiene una). Así que decidí dirigir mi esfuerzo en otra dirección y montármelo por mi cuenta. Ahora doy talleres sobre educación sexual en diferentes entidades para todas las edades y hago terapia sexual y de pareja. Me esfuerzo lo mismo o más pero la recompensa no tiene nada que ver.

Silvia Pérez, Conociendonos.com

Esa es la parte práctica digamos, pero concretamente la profesión como sexóloga la elegí porque en el tiempo que estuve trabajando como Educadora Social detecté la necesidad de una buena educación sexual a todos los niveles, también el espiritual. Soy cristiana y veo que la sexualidad es especialmente ignorada dentro de la iglesia y no hay profesionales que traigan luz al respecto, por eso mi enfoque es en esa dirección.

ES: Suena muy interesante. Cuéntanos cuánto tiempo llevas invertido en tu formación.

SP: Pues te cuento… Entre otras cosas soy Técnica Superior en Integración Social, Educadora Social, Monitora de Educación Sexual y Género y Máster en Terapia Sexual y de Pareja, vamos, unos diez años, y lo que te rondaré morena, porque nunca dejo de formarme transversalmente haciendo cursos, asistiendo a seminarios, ponencias, etc., para ampliar conocimientos de manera más específica. Y también estoy haciendo el grado de Psicología. (Si, lo sé, soy un poco adicta a la formación, lo reconozco.) 🙂

ES: ¡Un montón! ¿Así que una no nace terapeuta? ¡qué sorpresa! Supongo que todo eso no es gratis. A cuánto asciende tu inversión económica en alcanzar estos objetivos educativos.

SP: Buff, eso si que no te lo sé contestar entre otras cosas ¡porque prefiero no pensarlo! Pero sí, mucho dinero invertido en formarme como profesional, y ahora en los gastos derivados de ponerme por mi cuenta (cuota de autónomos, alquiler de despacho, alquiler de salas, material…). Me he comprado una calculadora muy bonita para que las trimestrales sean más agradables…

ES: Silvia, me consta que eres de origen humilde, ¿cómo has podido costear tus estudios todos estos años de formación y esfuerzo? ¿De cuántos trabajos estamos hablando?

SP: Trabajando desde los 18 años, con una beca en el primer año de carrera, ahorrando, pagando a plazos, echándole imaginación al asunto para priorizar gastos… y bueno, mi marido es parte fundamental porque ha apoyado el proyecto, también económicamente hablando, como si fuera suyo (in love total).

Sin contar con los trabajos relacionados con educación, he trabajado en comercio, comedores de colegio, de teleoperadora para un canal de televenta, en una fábrica de manipulados, he sido comercial, cajera, dependienta, Piolín en la Warner (parque de atracciones)… Seguro que se me olvida alguno.

Por cierto lo de ser Piolín no tiene precio.

ES: Es una lista impresionante. Es evidente que realmente te apasiona y has puesto el 500% en alcanzar los objetivos. Ahora, ¿merece la pena?

SP: Sí, sí que merece la pena, porque para bien o para mal, tomo yo las decisiones y no tengo techo para seguir creciendo profesionalmente, lo cual es un aliciente. Además creo que merece la pena hacer lo que te gusta porque será lo único que harás bien.

No solo a nivel de emprendimiento, concretamente me encanta poder crear proyectos en base a las necesidades reales que detecto y llevarlo acabo.

Soy inmensamente feliz cuando las parejas vienen desechas y al finalizar la terapia están felices de estar juntas, entre otras cosas, porque han descubierto cómo disfrutar mejor de su sexualidad. O cuando resuelvo dudas que los/as adolescentes no se habían atrevido a preguntar antes. Me encanta abrir mentes y dar información que libera, porque al final es eso, la verdad nos hace libres, y eso es lo que intento con mi trabajo: contar verdades que liberen. Todo esto es lo que pienso cuando vienen los desafíos económicos, jaja, porque ésa es la otra cara de la moneda, pero bueno, yo trabajo mejor con presión así que the show must go on.

ES: ¿Mucho estrés? Qué haces para desestresarte (que se pueda contar). 😉

SP: Hago varias cosas, pero si me quiero desestresar suele ser en soledad.Silvia toma té antiestrés

Una de ellas es mi particular ritual del té. Yo lo llamo TCD (Té con Dios) porque me preparo el té en hoja, paro de calentar el agua junto antes de que hierva, lo dejo reposar, añado unas gotas de limón, nada de azúcar, y me lo tomo mientras medito con la Biblia.

Otras veces veo una serie que me guste (estoy enganchada a varias), a la vez que me pinto las uñas o veo un catalogo, Pinterest, una revista… (es raro que yo haga  solo una actividad).

También doy paseos lentos comiendo pipas… Varias cosas que me hagan desconectar para conectar. 😉

ES: Eso del TCD lo tengo que probar. En el blog también tenemos una sección de cosas que nos inspiran, como el arte en sus diversas formas, y tengo curiosidad por saber cómo se inspira una mujer tan interesante como tú.

SP: Pues me inspiro sin darme cuenta con todo, como lo mío es el mundo de la sexualidad y de cómo nos relacionamos, escucho conversaciones en el tren, de parejas o amigas, compartiendo confesiones…(no penséis mal, no soy cotilla, es periodismo de investigación).

Pero no tengo nada especial para que me venga la inspiración. Simplemente si veo algo por la calle o en un libro o en una valla publicitaria, me apunto la idea. ¿Sabes dónde me vienen muchas ideas? ¡En la ducha! Creo que es porque es el único momento que paro mi mente. Después con esas ideas me siento a trabajar.

ES: ¡Qué bien! ¡Que la inspiración te acompañe! Por último, tú que sabes de relaciones y sus delicadezas, qué libro o recurso nos recomendarías para librarnos de los tabús que tanto persiguen estos temas.

SP: Dentro de muy poco os recomendaré dos, pero es que todavía los tengo en el horno ;P. Mientras tanto, no dejéis de visitar la web www.conociendonos.es, publico artículos sobre diversos temas continuamente.

ES: ¡Genial! Muchísimas gracias por tu valioso tiempo, Silvia. Te deseo lo mejor. Y que se entere todo el mundo, ¡esta chica vale su peso en diamantes! (oro no basta, es que pesa poco ;).

Un abrazo enorme –